10 fantasías sexuales preferidas por las mujeres

La imaginación y la inventiva es algo muy importante mientras tenemos relaciones; alimenta la excitación y estimula nuestros sentidos. En nuestra mente cabe todo, y no hacemos daño a nadie cuando imaginamos cosas o situaciones que pueden parecernos disparatadas en la vida real o que no nos atreveríamos a hacer, pero, con qué fantasean realmente las mujeres cuando hablamos de sexo. Seguro que darías cualquier cosa por saber cuáles son las fantasías sexuales de ellas y haces bien, porque son muchas y seguro te sorprenderían. De momento Emasex te cuenta las 10 más comunes…

¿A qué nos referimos con fantasías sexuales?

Cuando hablamos de fantasías sexuales, aludimos a aquellas imágenes, ideas o sentimientos que la mente genera causando una fuerte emoción que, en la mayoría de los casos, es sexual y que por tanto están relacionadas con el deseo y el placer.

Decir que las fantasías sexuales están conectadas con la realidad, no sería del todo cierto, ya que no reflejan necesariamente nuestros deseos. Pero sí que es una valiosa ayuda para conocer nuestra verdadera identidad sexual, pensar algo no quiere decir necesariamente que queramos hacerlo.

El mundo de la imaginación es inabarcable así que, para empezar, te contaremos las preferidas por la mayoría de las mujeres:

  1. Ser dominadas: esta quizá sea un de las más recurrentes y fáciles de realizar, sin embargo, es una forma de hacerlas sentir excitadas incluso en el previo. Los papeles dominante-sumiso es algo que atrae a ambos sexos pero en el caso de ellas, si se acompaña de juego eróticos, suele gustar muchísimo más. Por ejemplo, el bondage, que significa hacer el amor atado permite jugar con estos roles. Existen muchas posturas excitantes de hacerlo con esta práctica. Utiliza esposas, mordaza, soga… y demuéstrale quién manda.
  2. Practicar sexo en lugares públicos: seguro que muy pocas chicas te han confesado esto y sin embargo es algo con lo que fantasean muchas de ellas. En el cine, en la playa, en el avión, en el probador de una tienda o en el ascensor, quizá te suenen a tópicos pero, en cuántos de ellos te has atrevido a hacerlo. Saber que pueden pillarte o escucharte en cualquier momento les pone a muchas. ¿Y a ti?
  3. El agua: hacer el amor en la piscina, la playa, el jacuzzi o la ducha de casa es una fantasía al alcance de todos que además rompe con la monotonía. Por ejemplo, si estás de vacaciones en la playa y os encontráis en el agua, frente a frente, como si estuvierais conversando, podéis hacer muuuuchas cosas. Como dice una amiga: “Si hay gente, ¡sólo verán el el humo, pero nunca el fuego! Estarás de acuerdo que el agua nos hace más sexys, el cuerpo mojado, el pelo… Y si solo cuentas con la ducha de casa o el hotel, también sirve. Anímate porque esto es uno de los momentos más apetecibles en el día a día de una mujer.
  4. Hacer un trío: la fantasía sexual de una de cada diez mujeres. Las posibilidades son muchas pero, que una mujer se sienta deseada por dos hombres es algo divertido de imaginar y excitante, al menos para ellas. Aunque ¡ojo! no conviene confundirlo con el hecho de llevar a cabo un deseo erótico. No obstante, y sabiendo esto, susurrarle a ella dicha la descripción de cómo sería dicha situación mientras lo hacéis, puede ser muy muy excitante.
  5. Grabar el momento: muchas mujeres se imaginan siendo grabadas mientras tienen sexo. A ves, lo excitante de esto es la persona que les graba y cómo puede verla a través del objetivo. En otra ocasiones, ver con tu pareja un video propio es algo que a muchas les apetece en el momento y que muy pocas se atreven a proponer. ¡Hazlo tú!
  6. Tener un espía: esto vuelve a formar parte del juego de “sentirse observada”. Imaginar que un vecino/a puede sentirse excitado mientras la observa se pasa por la mente de muchas, de hecho, es una escena muy frecuente en las películas. Pero si no se da el caso, siempre puedes decirle a tu pareja: “imagina que nos están mirando…” y continuar con la historia. Ten en cuenta que los detalles es algo que gusta mucho a las mujeres.
  7. Ser una chica “mala”: quizá te seduzcan las caritas dulces de no haber roto un plato en su día pero, a la hora de la verdad, lo que a muchas les pone es portarse mal y hacer aquello que la otra persona no espera que haga, es decir, sorprenderle. Así que, si tu chica de repente coge el látigo, yo que tú le tendría respeto porque puede ser muy pero que muy mala…
  8. La cocina: estereotipos al margen, este lugar es uno de los clásicos donde a una mujer le guste ser sorprendida. Cocinar puede ser estresante, requiere atención y en muchos casos la indumentaria no es la más “sexy” precisamente, sin embargo, son todas estas cosas las que hacen que a una mujer le apetezca tener sexo sin esperarlo. Si tienes la suerte de contar con una encimera o mesa amplia, mi consejo es que no la desaproveches…
  9. Sexo con un desconocido: ¿por qué no? la aventura de tener algo con alguien que has conocido por casualidad y te has sentido atraída, les excita a muchas. El misterio, despierta emociones que pueden ser muy excitantes y placenteras. Sin cargas emocionales, esta fantasía puede dar mucho juego. Quizá muchas nunca lleguen a hacerlo pero les gusta imaginarlo y sirve para impulsar el placer.
  10. Sexo con una mujer: fantasear teniendo sexo con otra mujer no significa ser lesbiana. Lo que ocurre es que, lógicamente, una mujer puede ser mejor amante y saber qué y cómo le gusta a la otra. Además es especialmente atractivo para las mujeres que nunca lo vivieron y en la mayoría de los casos, es pura curiosidad. En ocasiones, muchas han confesado que les excita que su marido les mire mientras lo hacen… Qué, ¿te esperabas algo así?

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